17. Vivencias que marcan

Acabo de regresar a casa, atrás quedan tres semanas de vivencias en El Hierro, un proyecto arqueológico en busca de la vida cotidiana de los bimbaches, los antiguos herreños, ya que no todo son grabados rupestres y el mundo funerario, y 21 días de convivencia con personas desconocidas y de edad dispares, que enriquecen la vida de uno día tras día, donde se ve la eficacia y conocimientos de las personas con más experiencia y la ingenuidad e interés por todo cuanto sucede en una excavación de los primerizos y que hacen que rememores tus primeros momentos en este mundo y te des cuenta del cambio tan significativo que has experimentado con el paso de los años.
Y que decir de las noches, todos al abrigo de una larga mesa charlando, bebiendo, jugando, y sobretodo, riendo, si algo me llevo para mi, son las horas de risas que se han acumulado en estos días, creo muy cierto ese dicho que dice algo así: puedes llevar la vida más excitante del mundo, pero si no tienes con quien reír tendrás la vida más anodina de la historia.
Esas vivencias las llevaré en mi interior durante, espero, el resto de mi vida, pero hay una marca que me llevo no tiene que ver con sentimientos o añoranzas, y es la que pueden observar en la fotografía, estar en el momento preciso en el lugar equivocado, en mi caso, en la trayectoria de una piedra que volaba con rumbo desconocido.
Caminar y escuchar de fondo un ¡Cuidado! girar y de repente un fogonazo en blanco para luego nada, silencio y oscuridad, ni siquiera me atreví a respirar durante un corto periodo de tiempo hasta que unos brazos me asieron y con la primera luz pude ver la sangre que emanaba de mi frente, sin tener aun muy claro lo que había pasado me puse en camino para que me llevaran al hospital maldiciendo a todo dios conocido por la humanidad.
Una vez en el hospital me atienden casi según llegué y me tumban en una camilla, tras las preguntas de rigor viene la enfermera y ni corta ni perezosa me suelta un "Ños¡¡¡ como te hiciste semejante brecha¡¡" (y yo bien¡ próxima candidata al premio nobel de buen tacto y psicología en momentos de estrés)
Y nada, viene el medico y a discutir si me ponen cuatro o dos puntos, pa rriba pa bajo, al final se decidieron por dos (lo cual agradezco) y tras unos veinte minutos me largan pal curro, pero antes, durante y después me fui haciendo fotos del proceso, en esta vida hay que documentarlo todo y si, estaba hecho polvo por mi cara, la había mantenido más o menos a salvo durante 29 años y de repente esto, ni una coneja en toda la cabeza, ni un punto cuando me dio por frenar con la barbilla en vez de con las manos y para estrenarme, ahí, que se note la pedrá¡ pero aun con esa carga emocional con cada foto me decía, ¿cual será la mejor para el blog?  jaja y creo que es esta, color de muerto y la herida aseada, como lo querría cualquier madre XD
Y bueno...ya han pasado cinco días, va curando muy bien y mi animo va mejorando, ojalá la cicatriz resultante sea mínima y si se tiene que ver al menos que les resulte interesante a las chicas jaja
Me alegro estar de nuevo de vuelta, un abrazo a todos y nos veremos, de nuevo, cada día¡ 
Feliz noche mi gente

PD: Siento si a alguien le desagrada la foto, pero estaban avisados eh? jeje






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